domingo, 9 de octubre de 2016

LA ALEGORÍA DE LA CAVERNA


A continuación os copio aquí La alegoría de la Caverna, el texto de Platón que leímos en clase y empezamos a trabajar el Viernes pasado. Para empezar, se leyó detenidamente el texto y una compañera hizo un dibujo sobre el mismo en la pizarra, después se abrió un plan de discusión sobre su contenido simbólico. Otro compañero fue tomando nota de las intervenciones para después elaborar una recogida de la reflexión que tuvo lugar. La participación activa en el diálogo, nuestra capacidad de escucha, y las preguntas pertinentes para incentivar la reflexión nos introdujeron en un interesante diálogo, tanto que nos quedamos con la sensación de que apenas habíamos empezado con la investigación cuando sonó e timbre...Hay mucho que sacar aún de este texto y mucho que aprender de su autor, uno de los mejores escritores de nuestra historia. Ahora tenéis que leerlo vosotr@s, cada uno de vosotr@s, e intentar hacer un dibujo, aunque no sea tan elaborado como el de Vanessa (lo importante es que no os copiéis sino que hagáis el esfuerzo de imaginaros la situación que describe Platón aquí), tener una imagen clara de lo que se cuenta en esta Alegoría. Poco a poco iremos desentrañando su sentido y relación con el pensamiento de Platón. Las preguntas que trabajamos en la sesión del Viernes están al final de la entrada. Poneros al día!

A continuación del texto de Platón tenéis las preguntas! Leer, pensar, crear...
PLATÓN:
República, Libro VII 514a-517c (Trad. C.Eggers Lan).
Ed. Gredos. Madrid. 1992.
Libro VII
(514a) -Después de eso proseguí compara nuestra naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación con una experiencia como ésta. Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza. Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos.
- Me lo imagino.
- Imagínate ahora que, del otro lado del tabique, pasan hombres que llevan toda clase de utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en piedra y madera y de diversas clases; y entre los que pasan unos hablan y otros callan.
- Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.
- Pero son como nosotros. Pues en primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, o unos de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el fuego en la parte de la caverna que tienen frente a sí?
- Claro que no, si toda su vida están forzados a no mover las cabezas.
- ¿Y no sucede lo mismo con los objetos que llevan los que pasan del otro lado del tabique?
- Indudablemente.
- Pues entonces, si dialogaran entre sí, ¿no te parece que entenderían estar nombrando a los objetos que pasan y que ellos ven?
- Necesariamente.
- Y si la prisión contara con un eco desde la pared que tienen frente a sí, y alguno de los que pasan del otro lado del tabique hablara, ¿no piensas que creerían que lo que oyen proviene de la sombra que pasa delante de ellos?
- ¡Por Zeus que sí!
- ¿Y que los prisioneros no tendrían por real otra cosa que las sombras de los objetos artificiales transportados?
- Es de toda necesidad.
- Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz, y al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que son, ¿no piensas que se sentirá en dificultades y que considerará que las cosas que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?
- Mucho más verdaderas.
- Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más claras que las que se le muestran?
- Así es.
- Y si a la fuerza se lo arrastrara por una escarpada y empinada cuesta, sin soltarlo antes de llegar hasta la luz del sol, ¿no sufriría acaso y se irritaría por ser arrastrado y, tras llegar a la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le impedirían ver uno solo de los objetos que ahora decimos que son los verdaderos?
- Por cierto, al menos inmediatamente.
- Necesitaría acostumbrarse, para poder llegar a mirar las cosas de arriba. En primer lugar miraría con mayor facilidad las sombras, y después las figuras de los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y el cielo mismo, mirando la luz de los astros y la luna más fácilmente que, durante el día, el sol y la luz del sol.
- Sin duda.
- Finalmente, pienso, podría percibir el sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo como es en sí y por sí, en su propio ámbito.
- Necesariamente.
- Después de lo cual concluiría, con respecto al sol, que es lo que produce las estaciones y los años y que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.
- Es evidente que, después de todo esto, arribaría a tales conclusiones.
- Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los compadecería?
- Por cierto.
- Respecto de los honores y elogios que se tributaban unos a otros, y de las recompensas para aquel que con mayor agudeza divisara las sombras de los objetos que pasaban detrás del tabique, y para el que mejor se acordase de cuáles habían desfilado habitualmente antes y cuáles después, y para aquel de ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a pasar, ¿te parece que estaría deseoso de todo eso y envidiaría a los más honrados y poderosos entre aquéllos? ¿O más bien no le pasaría como al Aquiles de Homero, y «preferiría ser un labrador que fuera siervo de un hombre pobre» o soportar cualquier otra cosa, antes que volver a su anterior modo de opinar y a aquella vida?
- Así creo también yo, que padecería cualquier cosa antes que soportar aquella vida.
- Piensa ahora esto: si descendiera nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿no tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, al llegar repentinamente del sol?
- Sin duda.
- Y si tuviera que discriminar de nuevo aquellas sombras, en ardua competencia con aquellos que han conservado en todo momento las cadenas, y viera confusamente hasta que sus ojos se reacomodaran a ese estado y se acostumbraran en un tiempo nada breve, ¿no se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?
- Seguramente.
- Pues bien, querido Glaucón, debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que anteriormente ha sido dicho, comparando la región que se manifiesta por medio de la vista con la morada-prisión, y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol; compara, por otro lado, el ascenso y contemplación de las cosas de arriba con el camino del alma hacia el ámbito inteligible, y no te equivocarás en cuanto a lo que estoy esperando, y que es lo que deseas oír. Dios sabe si esto es realmente cierto; en todo caso, lo que a mí me parece es que lo que dentro de lo cognoscible se ve al final, y con dificultad, es la Idea del Bien. Una vez percibida, ha de concluirse que es la causa de todas las cosas rectas y bellas, que en el ámbito visible ha engendrado la luz y al señor de ésta, y que en el ámbito inteligible es señora y productora de la verdad y de la inteligencia, y que es necesario tenerla en vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público.
- Comparto tu pensamiento, en la medida que me es posible.
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Ahora las preguntas que se plantearon en clase tras su lectura, piensa por tí mism@:
1. ¿Qué crees que representan las cadenas?
2.¿Cuáles piensas que serían las cadenas que los hombres y mujeres tenemos en la acualidad?
3. ¿Es posible que las cosas no sean como parecen ser?
4. Si la situación de los encadenados no parece ser buena,¿por qué solo uno decide romper las cadenas?
A continuación os dejo la recogida de la reflexión que hicieron los seis asistentes a la sesión:
Respecto a qué pueden representar las cadenas en esta alegoría, se afirmó que "somos prisioneros", que "estamos encadenados", ahora bien , la cuestión era pensar qué pueden representar esas cadenas o esa prisión (la oscuridad del fondo de la caverna). Entonces alguien afirmó que representan la ignorancia y, de hecho, se hizo alusión al principio del texto donde Sócrates afirma lo siguiente:"(...)
compara nuestra naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación con una experiencia como ésta (...)". A continuación, abordamos la cuestión sobre qué cosas nos atan en la actualidad, cuáles son "las cadenas" que nos sumen en la ignorancia (la oscuridad de la caverna) y salieron unas cuantas que transcribo aquí de las notas que me pasó Ayrton: el móvil, el dinero. el alcohol, las dogas, la mentira en los medios de comunicación, el físico, el grupo social al que pertenecemos.
Después se abordó la cuestión relativa a si era posible que las cosas no fueran lo que aparentan ser. Respecto a esta cuestión la reflexión derivó, más que hacia "las cosas" hacia las personas. Respecto a esto, vuestro compañero recogió dos afirmaciones:
(1) "A veces las personas parecen o aparentan ser algo que no son".
(2) Nosostros mismos tratamos de aparentar/ser diferentes, aunque cuando vamos cogiendo confianza podemos conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás.
Hubo una reflexión basatante rica acerca de estas afirmaciones, se aportaron ejemplos concretos para aclarar las ideas y se profundizó un poco en la distinción entre ser y aparentar así como la relación que pueden guardar las apariencias con la realidad, pues a veces la forma de vestir o el lenguaje no verbal de una persona nos ofrece cierta información sobre la persona, aunque los prejuicios muchas veces nos llevan a "etiquetar" a los demás sin conocerlos mínimamente. Además de esto, María expuso el ejemplo de personas que pueden dar la apariencia de estar muy bien: alegres, felices...etc., y sin embargo pueden estar pasándolo fatal.
Se expuso también que - de alguna manera - no podemos librarnos de las apariencias pues, si somos sinceros, decía una compañera, incluso aquí en el instituto, nosostros mismos tratamos de aparentar/ser diferentes, aunque cuando vamos cogiendo confianza podemos conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás. Expusisteis respecto a esto el miedo a que nos juzguen que solemos tener los seres humanos cuando nos exponemos ante los otros o cuando entramos a formar parte de un grupo, los defectos y/o complejos que tratamos de ocultar poniendo como ejemplo las primeras semanas de instituto, cómo estamos en clase, si intervenimos o no, cómo nos sentimos al principio ...etc.
 Por último se abordó la cuestión acerca de por qué -si la situación de los encadenados no parece ser buena- sólo uno decide romper las cadenas. Respecto a esta cuestión surgieron varias ideas que os transcribo a continuación:
- Por miedo (la mayoría) a no ser aceptado.
- Por querer ser aceptad@. Y en este punto se hizo una distinción entre "ser aceptado por las apariencias" y "ser aceptado por lo que eres", ¿es lo mismo? Si no es lo mismo "ser aceptado por las apariencias" que "ser aceptado por lo que eres", ¿en qué reside la diferencia?
- Por costumbre y por comodidad, porque toda la vida ha vivido así y ni siquiera se lo plantea. Los seres humanos nos habituamos a pensar las cosas de una manera y cuanto más nos acostumbramos más asumimos que es "lo normal" o "lo correcto". También se relacionó esta idea de la comodidad al miedo a lo desconocido, a arriegarse a hacer algo diferente y tener que asumir las consecuencias a que nos puede llevar tomar nuestras propias decisiones, arriesgarnos a equivocarnos, como cuando en la película de Matrix, expuso una compañera, al protagonista se le ofrece  la posibilidad de seguir como hasta entonces o aventurarse al cambio sin ninguna promesa ni garantía de que sea mejor que lo que ya conoce. Como el dicho popular "más vale malo conocido que bueno por conocer" que a veces nos conduce a no hacer nada por cambiar lo que no queremos o no nos gusta.
continuará...
 

jueves, 6 de octubre de 2016

Carl Sagan nos habla del origen de nuestra historia...

Así reza la entrada de esta serie de la wikipedia:

Cosmos: un viaje personal (en inglés Cosmos: A Personal Voyage) es una serie documental de divulgación científica escrita por Carl Sagan, Ann Druyan y Steven Soter (con Sagan como guionista principal y presentador), cuyos objetivos fundamentales fueron:
El programa de televisión estuvo listo en 1980 y constó de trece episodios, cada uno de aproximadamente una hora de duración. La música utilizada fue mayormente obra de Vangelis, y otros. Ganó un Premio Emmy y un Peabody. La serie se ha emitido en 60 países y ha sido vista por más de 400 millones de personas [1]. Tras el rodaje de la serie, Sagan escribió el libro homónimo Cosmos, complementario al documental.
                    El Cosmos es todo lo que es, alguna vez fue o alguna vez será.

En este capítulo -La espina dorsal de la noche- viajamos a las costas del mar Egeo, desde donde Carl Sagan nos cuenta el origen de nuestra historia. Algunos nombres ya os sonarán. Espero que os guste!


miércoles, 5 de octubre de 2016

EL ORIGEN HISTÓRICO DE LA FILOSOFÍA

En la clase de hoy hemos estado viendo las condiciones que hicieron que el amor a la sabiduría o Filosofía surgiera precisamente donde y cuando surgió, en Asia Menor, en las costas del Mar Egeo, en pequeñas ciudades comerciales como Mileto, Éfeso, Samos...hacia el siglo VI a.c. Para ello he hecho una presentación en Power Point que os pasaré por nuestro nuevo correo. A continuación os propongo algunas cositas necesarias para seguir avanzando:

  • Buscar un mapa de la Antigua Grecia para situaros y poder situar los distintos lugares de procedencia de las personas sabias de la antigüedad que estamos conociendo. Estaría bien que lo imprimierais para llevarlo encima las próximas semanas, ya que la geografía no está reñida -para nada!- con la filosofía.
  • Empezamos a elaborar nuestro Fichero de conceptos, ya tenemos tres: Mito, Arché y Physis.
  • El Fichero de personas lo inauguramos con Tales, ficha que se ha completado hoy en clase. Seguiremos haciendo nuestro fichero a partir de la lectura de El Mundo de Sofía, leer hasta Sócrates para la clase de mañana que la dedicaremos a elaborar fichas.


lunes, 3 de octubre de 2016

LA ANTIGÜEDAD. La imagen mítica del mundo.

Tras leer el capitulo dedicado a los mitos vamos a hacer las siguientes actividades:
1. Busca en el texto (el capítulo de El mundo de Sofía) la explicación de lo que es un mito y resume esa explicación.
2. ¿Qué fue lo que llevó a los seres humanos a ponerse de pronto a discutir sobre los mitos? ¿Qué criticaban en ellos?
3. En el apartado acerca de los mitos se proporciona información sobre los argumentos de Jenófanes relativos a esta cuestión. Búscalos y reflexiona si son plausibles o no. Tal vez existan argumentos en contra!
4. Si los dioses son efectivamente sólo representaciones humanas ¿qué consecuencias tiene ello sobre la cuestión de la existencia de Dios? ¿Tienes tú también una imagen de Dios/de los dioses? ¿Cómo es esa imagen? ¿Ha ido cambiando a lo largo de tu vida? Si es así ¿cómo lo ha hecho?

Imaginar un mito
Imagínate un acontecimiento singular de la naturaleza (tal vez uno que tú mism@ hayas experimentado): una estación del año (primavera, verano, otoño, invierno), una tormenta, una catástrofe natural (terremoto, tempestad, inundaciones), una puesta de sol u otros acontecimientos naturales.

Trata de pensar un mito con el que tú explicarías esos acontecimientosnaturales si no supieses nada sobre la naturaleza. Sofía proporciona un pequeño ejemplo en este sentido.

En la página APUNTES de este blog, puedes encontrar unos breves apuntes sobre el mito.

Para ilustrarnos un poco más sobre la mitología griega, aparte de algunos libros que tenéis en la biblioteca de aula, este documental del canal Historia del que os dejo el link de youtube no está nada mal:
https://youtu.be/GcUBktSUTZ0